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“Educando Corruptos”

-Mónica del Carmen Celorio Soto

 Introducción:

“El problema con México, es que se construye sobre la base de corrupción.”

(Luis Humberto Fernández, 2016, Senadores PRD)

 

   La cifras de deshonestidad, en forma de corrupción a nivel nacional, son impactantes.  Pero, ¿de dónde surge la corrupción y por qué es tan difícil eliminarla de la cultura mexicana? La más lógica explicación es que la corrupción empieza desde la educación, por lo que si queremos eliminarla debemos modificar el sistema de educación. 

 

  Por educación se hace referencia a aquella impartida por la escuela e institutos de enseñanza, pero también en aquella que comienza desde el hogar, en la sociedad y en la misma moral de cada uno de los mexicanos.  La corrupción en México es generada por la educación, pues en la actualidad hemos acostumbrado a los jóvenes a ver los fraudes, sobornos y engaños como algo “normal y constante”.

 

Desarrollo:

   La enseñanza es la causa por la que surge este fenómeno que corrompe todos los círculos sociales de una sociedad (político, social y económico). La corrupción existe desde todos los tiempos y puede nacer en cualquier lugar. Sin embargo, es triste saber que en los lugares donde es más propicio  que surja, son aquellos  donde las nuevas generaciones se forman, por ejemplo: en las escuelas, en los hogares y en la sociedad.

Éstos en cierta forma afectan a la moral de cada ciudadano.

 

La escuela es el ejemplo más claro como “generador de corrupción”.

   Las instituciones son como un segundo hogar ya que los jóvenes pasan la mayor parte de su tiempo ahí. Ésto influye  en su comportamiento y en lo que aprenden y hacen en la escuela y lo harán de igual forma fuera de ésta.  El aprender a robar, a mentir y sobornar, no son una excepción y éstas son las bases para empezar una vida de corrupción.

 

 ¿Cuántas veces no se ha visto a un alumno que copió sacar igual o mejor calificación que alguien que lo hizo por su propio mérito?

Existen claros ejemplos como éste o el de aquel alumno quien copia en todos los exámenes o da un soborno al profesor; o aquella alumna que confiesa de no hacer su tarea y es sancionada, a diferencia de otro alumno quien copió a última hora y no tuvo problema alguno.

 

   Todos estos ejemplos, por muy vanos que suenen, hacen que los jóvenes tengan un concepto erróneo del sistema educativo y por consecuencia, comienzan a adoptar actitudes que más tarde los vuelven mentirosos, traicioneros y deshonestos.

   “Tan corrupto es el intelectual que plagia una obra ajena, como el niño o niña que copia la tarea del compañero y la presenta como propia (...). Nuestros corruptos adultos empiezan siendo corruptos niños.” (María Rosa Torres, 1992, Otra Educación)

En las escuelas existen tres miembros que pueden fomentar o propiciar la corrupción: los maestros, los estudiantes y los padres de familia, siendo éstos últimos quienes generan la mayor influencia en el niño o la niña.

Si a los padres les faltan valores, igualmente a los hijos les faltarán, por lo que podrían caer en la corrupción (por falta de buenas bases).

 

 Los padres son el ejemplo a seguir de los hijos y éstos se convierten en el mayor  reflejo de los valores y del comportamiento que tienen cotidianamente en el hogar. 

“Queramos o no, los padres y madres determinamos el destino de nuestros hijos, porque ellos van a reflejar los valores con los que fueron criados y las costumbres que aprendieron.” (Escuela para Padres, 2013)

 

Sin embargo,  ¿qué sucede cuando en lugar de virtudes se reflejan contra-valores en los hijos?

 Si un hijo ve a sus padres hacer fraudes en sus trabajos, obtener dinero de manera ilegal y utilizar los privilegios para fines personales, ¿cómo se espera que ellos no hagan exactamente lo mismo, si es algo con lo que han vivido toda su vida y se les inculcó desde muy chicos?

 

Los hijos tomarán los rasgos y formas de ser de los padres.  Ellos serán sus educadores principales y de éstos dependerá de que sus hijos consideren algo como “bueno” y como “malo”.  Muchas personas creen que los únicos que influyen en la educación de un hijo son sus padres y la escuela. Sin embargo, esto es erróneo, pues no solamente ellos hacen que un niño o una niña le falten valores, principios y se vuelva corrupto. La sociedad también toma un papel importante en determinar que un ciudadano participe en actos inmorales.

 

En la sociedad, la corrupción ocurre diariamente y los jóvenes poco a poco, comienzan a verlo como algo “normal”.

  La sociedad acepta ciertas actitudes y comportamientos que posiblemente no son buenos (moralmente hablando), pero al ser tan frecuentes, se aceptan constantemente.

 

 “Si lo hacen todos, ¿por qué yo no?”; es la frase que muchas veces justifica la corrupción.

El dar “mordida” al oficial de tránsito, el comprar películas pirata, el robar, o dar sobornos es algo que se escucha en México con frecuencia.

Según una encuesta de Eduardo Bohórquez y Rafael García, del sitio “Animal Político”, en un año, al menos 200 millones de actos de corrupción han sido realizados en México.

Virgilio Andrade, el Secretario de la Función Pública de México, declaró en una conferencia, que uno de cada tres ciudadanos mexicanos dijeron haber tenido conocimiento o haber participado en sobornos y sólo 1 de cada 200 fueron denunciados.

 

Con lo anterior se confirma que la sociedad mexicana vive constantemente actos de corrupción. Y a esa sociedad también la conforman las nuevas generaciones, quienes en el futuro imitarán el comportamiento de sus antepasados.

 Posiblemente ellos continuarán con este círculo de inmoralidad llamado corrupción.

El tener un concepto erróneo de lo que es “moral”, también provoca que los ciudadanos no sean críticos y no puedan identificar aquellas situaciones que generan corrupción.

 Las bases para la convivencia, tales como: el buen juicio, la ética y la moral no son enseñadas a los jóvenes por lo que al crecer y convertirse en adultos, adoptan una actitud amoral y de indiferencia que los lleva a no hacer nada ante los actos de corrupción y de injusticia.

 

  La carencia de educación moral y la indiferencia en todos los ciudadanos mexicanos propicia a que la corrupción continúe.

   Esto no significa que la falta de un juicio moral genere directamente la corrupción, sin embargo, a  falta de moral y al no usar la voz para exigir justicia, no se regulan los actos inmorales.

   La falta de juicio moral y de participación ciudadana no generan la corrupción,  simplemente hace que los fraudes continúen ya que no se hace nada al respecto.

 

 La moral juzga el comportamiento de las personas.  Sin embargo, de nada sirve tener un buen juicio moral si no es aplicado en nuestras vidas.

En el libro de “Dos Crímenes” de Jorge Ibargüengotia, se presenta un ejemplo muy claro de corrupción. Don Pepe le pide al Licenciado Santana y a Majorro  un “arreglo satisfactorio” en el caso del crimen de Marcos. Les ofrece una alta suma de dinero y éstos, aún sabiendo que moralmente esta acción no era correcta, aceptaron.

 

  En México se debe separar  lo que se ve como algo cotidiano, con lo que está verdaderamente correcto o se considera “ético” o “moral”.

   Además se debe generar una diferencia y no permitir que ocurra corrupción denunciando y  haciendo algo al respecto.

  Cabe recalcar que muy pocos de los delitos en México son denunciados.

  “Existen varias razones por las que una víctima no denuncia un delito tales como: la ineficiencia de la policía en resolver un caso, la protección que posee el agresor y la desconfianza de las autoridades.” (Zacula, 2015, Centro de Excelencia para Información Estadística de Gobierno).

   En México no se acostumbra a exigir los  derechos y denunciar los actos inmorales.  Ésto ya es una cuestión cultural, por lo que la única manera de cambiarla será mediante la educación.  De esta manera, cambiaríamos la forma de pensar de las nuevas generaciones,  “la cultura de la corrupción” se terminaría y gracias a la moral, los ciudadanos podrían llegar a ser más críticos en cuanto a la defensa de sus derechos.

 

Conclusión:

Como se mencionó anteriormente, la corrupción comienza en la formación de los jóvenes. No es exclusiva de los grandes puestos pues surge en casi todos los sectores y se manifiesta en cada uno de diferente forma.

            Hay quienes opinan que es difícil de eliminar y que es un círculo que no tiene fin. Pero eso es mentira, si comenzamos a cambiar el sistema de educación e inculcamos correctas bases y principios a las nuevas generaciones, podremos convertir a los futuros ciudadanos en personas críticas, justas y honestas.

 

“La corrupción está en todos lados, en todos los países, eso lo sabemos. La diferencia es que si pensamos en el futuro, descubriremos que la corrupción impedirá que un chico coma o que un hospital tenga insumos.” (Facundo Manes, Frases Corrupción)

 

Por algo se debe empezar, la educación es el punto de partida para eliminar la corrupción.

 

 

Referencias:

 Bohórquez, Eduardo. (29 de enero del 2015), ¿Qué tan corruptos somos los mexicanos?, Animal Político. Recuperado el 1 de Septiembre del 2016 de: http://www.animalpolitico.com/blogueros-blog-invitado/2015/01/29/que-tan-corruptos-somos-los-mexicanos/

 

 

Torres, Rosa María, (13 de febrero de 1992), “Corrupción en la Escuela”, Otra Educación. Recuperado el 30 de Agosto del 2016 de: http://otra-educacion.blogspot.mx/2010/09/corrupcion-en-la-escuela.html

 

 s.a. (27 de Junio, 2013), “La influencia de los padres en la vida de los hijos”. Escuela para Padres/Comunicación Familiar. Recuperado el 30 de Agosto del 2016 de: https://comunicacionfamiliar.wordpress.com/2013/06/27/la-influencia-de-los-padres-en-la-vida-de-los-hijos/

 

Reyes Heroles, Federico. (2003), “Encuesta Nacional de Corrupción y Buen Gobierno 2003”. Transparencia  Mexicana. Recuperado el

 30 de Agosto del 2016 de: http://www.tm.org.mx/wp-content/uploads/2013/05/Encuesta-Nacional-de-Corrupcion-y-Buen-Gobierno-2003.pdf

 

Pezet, Anabella. (13 de abril, 2016), “La corrupción es cultural?”, Excelsior. Recuperado el 30 de Agosto del 2016 de: http://www.excelsior.com.mx/blog/el-caldero-politico/la-corrupcion-es-cultural/1086210

 

Florian Zakula, Björn. (14 de Diciembre, 2015), “La cifra oscura y las razones de la no denuncia en México”, Centro de Excelencia para Información Estadística de Gobierno…Recuperado el 30 de Agosto del 2016 de: https://cdeunodc.wordpress.com/2015/12/14/la-cifra-oscura-y-los-razones-de-la-no-denuncia-en-mexico/

 

n.a. (s.f.), “Frases de Corrupción”, frases y pensamientos.com. Recuperado el 30 de Agosto del 2016 de: http://www.frasesypensamientos.com.ar/frases-de-corrupcion.html

 

Jorge Ibargüengotia. (1979). Capítulo XIII. En Dos Crímenes(74). Benito Juárez, D.F.: Nueva Narrativa Hispánica.

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