
"La avaricia familiar, al borde del barranco"
-Gonzalo Torres Tortolero
“Uno de los enemigos más peligrosos del hombre es la avaricia obsesiva”. Psicólogo Luis Muiño
Se considera que la avaricia está en la naturaleza del hombre, ya que siempre busca tener más y aprovechar cualquier oportunidad que se dé sin ver a consciencia los efectos secundarios y terciarios que se pueden dar de una decisión personal. Jorge Ibargüengoitia nació en un familia que fue de un gran abolengo pero después de la Revolución Mexicana, se quedó sin un cinco.
Jorge tenía solamente 8 meses cuando su padre falleció, y por lo tanto, creció rodeado de mujeres como su mamá y sus tías, las cuales tenían todo el interés en que Jorge estudiara Ingeniería y así pudieran recuperar la parte económica que les faltaba y una vez tuvieron. Jorge, por otra parte, quería ser escritor, así que entró dos años a la carrera de Ingeniería por motivos de interés y apoyo familiar, pero a los dos años se salió a cumplir el sueño que siempre había aspirado; Ser un escritor conocido y sobresaliente. Jorge fue avanzando en su vida profesional como escritor y ganó múltiples premios que le otorgaron ser reconocido internacionalmente. La forma en la que desde pequeño todas las personas se desarrollan afecta de alguna manera su forma de hacer ciertas acciones, entre ellas, la manera en la que la gente se expresa.
La escritura de Jorge fue influida hacia comentar sobre la avaricia y la conveniencia en la familia entre otros temas, ya que se expresa en la mayoría de sus historias y partes de sus libros a problemáticas que el tal vez no vivió tan directo, pero llegó a tener inicios de esos problemas con los que fue creciendo en la vida y así, a expresar historias con las mismas problemáticas. Hoy en día, La avaricia y conveniencia familiar es un tema muy común en las familias, poca gente se reconoce realmente avara, pero la avaricia constituye un vicio muy frecuente en las personas en su vida diaria, esto en base a los porcentajes que se dan a conocer cada cierto tiempo gracias a diferentes escritores.
Yo creo que es muy cierto, ya que es difícil encontrar personas realmente libres de interés hacia el dinero. Una nota muy importante, es del escritor Benjamín Olivares, que describe varios puntos acerca de la avaricia, pero el más sobresaliente fue el punto que tocó al decir que la mayoría de las personas no empiezan a tener este nivel tan alto de avaricia por quererlo tener y ser los triunfadores en ese momento, si no, por el miedo que tienen las personas a no tener bienes en un futuro, lo cual es un punto a tocar muy interesante, ya que la mayoría de las personas, adultas sobre todo, deberían empezar a tener un orden y registro sobre sus gastos y necesidades económicas, esto, en base a todo el apoyo e información de dichos familiares que se puede conseguir con la familia cercana con solo pedirse, y así se podría obtener poco a poco la eliminación de la avaricia familiar y tantos problemas tan tristes que existen actualmente en todo el mundo. Según Benjamín Olivares, la avaricia no genera acciones principalmente viciosas, como sí sucede por ejemplo, con el alcoholismo, que genera peleas y violencia de alguna forma. La avaricia es un fenómeno que, si se piensa claramente, se esconde bajo el sentido común de la gente. Es afirmada esta idea de Benjamín, ya que es correcto pensar en que la gente en realidad sí sabe cuando está haciendo las cosas sucias, en este contexto, teniendo actitudes de avaricia y conveniencia, pero la gente no se pone a pensar que es algo oculto del sentido común, el sentido que te dice qué esta bien y qué esta mal, por lo que mientras no se exista un reclamo o punto de vista de una 2da o 3ra. persona, se debería de inferir que la gente seguirá con sus vicios de tener un sentimiento de conveniencia familiar y por lo mismo, dramas y conflictos entre las relaciones personales en algún grupo, tanto familia, como amigos y compañeros laborales.
Con base a la información de la escritora e informante sobre el periódico "El Universal", hay alrededor de más de 30 casos trágicos de avaricia familiar al mes en el estado de Michoacán, todos, son descubiertos de alguna u otra forma, pero Mónica está comenta que es inaceptable que vaya creciendo y haciéndose más común estos casos en cada año, Mi opinión es que su labor es sumamente importante para el estado de Michoacán como al país Mexicano, ya que gracias a sus contribuciones, México se está dando cuenta y está abriendo los ojos un poco más con el paso del tiempo. Una clara y reciente evidencia de ésta, es el caso que levantó las voces de cientos de Mexicanos, al saber que Una joven del Distrito Federal llamada Edith, con problemas para caminar desde pequeña, al vivir con sus tíos por el fallecimiento de sus padres, es sometida a un hospital psiquiátrico gracias a arreglos de sus familiares con doctores para que se le pudiese diagnosticar un problema mental. Todo éste problema, solamente por la avaricia de sus familiares a deshacerse de alguna forma de Edith y así, poder quedarse con el dinero que se le había dejado como fideicomiso de parte de sus padres. Éste caso sobrepasó los valores humanos y jurídicos de esta pobre niña y debe de ser castigado ante la ley, como también el que se mejoren las investigaciones sobre estos casos extraños que pasan día a día.
De acuerdo a estos escritores y psicólogos profesionales, se confirma que la avaricia atenta en contra de la justicia, tanto social como jurídica y puede dañar mentalmente la capacidad del hombre de reconocer lo que es ajeno. El problema de las consecuencias de este problema, es que son usualmente fuertes, se considera que se puede llegar a la mentira, a la traición, a la violencia y al perjurio. Adam Smith, el famoso psicológico y economista escocés, dijo una frase que se hizo muy famosa; “Los vicios privados son virtudes públicas”, esto considera la avaricia como principal auge de la vida económica de un país, pero en realidad fue muy criticado, ya que solo muestra desconocer las verdaderas consecuencias sociales del vicio, que pueden llegar, en casos extremos, a la muerte y a la separación de una familia. Se considera que hay consecuencias dependiendo a las clases sociales de las que depende el problema, si es una clase social baja o pobre, habría violencia, mientras que en las clases más altas y ricas habría fraude, mentira y engaño, lo cual es cierto, ya que dependiendo de las clases, cada persona tiene diferentes actitudes en frente a la presión o nerviosismo que habría para poder arreglar un problema así.
Se puede inferir que la gente de clase social alta tiene más recursos e ideas para poder de alguna manera, soltar y librarse del problema, mientras que los otros, se irían a la violencia por no tener tanto conocimiento sobre qué hacer. Está completamente seguro que la gente siempre será egoísta, interesada, viciosa por tener más, etc. Pero si no se empieza por cambiar a nosotros mismos, con nuestras pequeñas situaciones en nuestros día a día, ya sea en casos muy complejos, hasta casos muy simples como pasan diariamente en la escuela o en la casa, es muy probable que nunca llegará a cambiarse a un nivel nacional, ni mucho menos mundial, como debería ser la meta a lograr. Espero se reflexione en los intereses que se tiene como individuo en cierto grupo, y tener un respeto hacia todas las personas y tener empatía como valor principal en este problema. También se deben de mejorar las planeaciones familiares acerca del dinero y de los planes a gastar en un futuro. Solo así, se podrá ir mejorando las relaciones familiares que muchas veces, llegan a perderse por un motivo de apatía.
Fuentes: 1- Libro "Dos crímenes" de Jorge Ibargüengoitia, link del Libro pdf: http://www.razonesdeser.com/informes3/dos_crimenes.pdf 2- Youtube, Video de Literatura Mexicana, acerca de la vida del personaje Jorge Ibargüengoitia Recuperada el 9-09-16 de el link https://www.youtube.com/watch?v=3NpcHjWAs74 3- Benjamín Olivares, Psicólogo, Ética y la avaricia, (2009) Recuperada el 28-08-16 en http://etica.duoc.cl/pop-up/doc-fet00/e5.htm 4- El Universal, DF, Edith es mandada a Hospital por dinero de su Herencia, (2012) Recuperada el 9-09-16 en el link: http://archivo.elun